Te interesa



Creative Commons LicenseTodos los contenidos están bajo una licencia de Creative Commons.

Peluqueros Unidos Todos Ante los Sucios Gángsters y Agentes de Extorsión

Nueva sección de El Jueves: La PUTA SGAE.

Lo siento, pero no he podido evitarlo.

Merece la pena echarle un ojo también el texto del artículo original.

Update: Efectivamente, parece que Explorer 6 no muestra el vídeo correctamente. Como el 25% de nuestros lectores lo sigue utilizando, a pesar de ser viejo, anticuado, vestusto, morlo, pero sobre todo malo, malo, malo y maloliente, lasmalasartes os recomienda: haceos un favor y usad Firefox o Chrome, por ejemplo.

Rosario Flores en elmundo.es

Chat de Rosario Flores en elmundo.es:

PREGUNTA: Me gustas como artista, pero en la útlima campaña anti piratería, ¿no es un poco exagerado afirmar, como la vi en la tele, que los están arruinando? Dudo que las personas arruinadas y pobres vivan con el nivel que vosotros vivís.

RESPUESTA: Todos estamos sufriendo la crisis, pero los que más sufren y pasan penas son la gente como ingenieros, como mánagers, como los empleados de la industria discográfica que no son cantantes, ellos sí que están pasando penas.

Pero luego leo:

PREGUNTA: Has escuchado la versión en italiano de Giusy Ferreri de tu “Como quieres que te quiera”? Qué te parece? A mí me gusta bastante. Saludos.

RESPUESTA: Pues no la he oído, pero vamos, me la voy a escuchar ahora mismo. (Minutos después) Acabo de escuchar la canción en italiano que me habéis dicho. ¡Me encanta! Quien la quiera escuchar, éste es el link: http://www.redkaraoke.es/canciones/come-pensi-possa-amarti-(como-quieres-que-te-quiera)/276411/video

A lo mejor se me escapa algo, pero el caso es que no entiendo nada. Parafraseando a Jos, “que alguien me abofetee”.

Dudas: ¿redkaraoke.es qué es? ¿Paga derechos? Si los paga, ¿es politicamente correcto? Si no los paga, ¿no era esto políticamente incorrecto? Si ese link se usa para poner música en un bar… ¿vale? Pero si se usa sólo para uso personal… ¿cruci?

Me pierdo. Necesito uno de esos diagramas que Deivis saca con todas sus mañas para empezar a comprender algo. Es que no me puedo creer que esta chica caiga tan fácilmente en una contradicción tan grande. Algo se me tiene que escapar. O quizá no, pues más tarde leo:

Si no hay dinero en las discográficas no se pueden hacer conciertos. Y todo se empobrece: las grabaciones, los conciertos, los equipos, los músicos. No solo somos los cantantes. Hay un equipo de gente que trabaja para tí y tenemos que comer. No creo que la culpa sea de los internautas, que se bajen la música es algo que hacen porque la música le gusta porque es universal. El Gobierno es el que tendría que hacer algo para que los beneficios se repartiesen, que no se aprovechen solo unos pocos.

Este último razonamiento es digno de Academia ateniense: la culpa no es de los pobres que se bajan música…es que les gusta!!! ¿No lo entendéis? La culpa es del Gobierno que “no hace nada para que los beneficios se repartan, y de eso se aprovechan unos pocos”.

Brutal.

Comentad, que os veo mustios. Será la Ley de Economía Sostenible.

El “Manifiesto del 20 de Octubre”

Via jenesaispop y El Confidencial Musical, nos enteramos de que hoy 20 de Octubre se leerá en la Casa de la Villa de Madrid un “manifiesto a favor de la música” (sic.). Al parecer, la iniciativa ha surgido de unos trabajadores de Sony, pero no estará firmada por ninguna empresa, asociación o entidad. Sólo por personas físicas.

Para no influir en vuestro criterio, os dejamos aquí el comunicado en cuestión y os invitamos a comentarlo… Próximamente un post con los mejores comentarios :)

——————————————————-

La Música Es Cultura. La Música Es Empleo

Músicos, autores, compositores, intérpretes, managers, productores, editores, mayoristas, tiendas de discos, técnicos de sonido, promotores, distribuidores. El colectivo de profesionales que hacemos la música estamos orgullosos de nuestro trabajo. ¿Somos unos ingenuos por ello?

Hasta hace poco, además de ganarnos la vida con mayor o menor acierto, se nos reconocía que contribuíamos al enriquecimiento cultural de nuestro país. Constituye un gran privilegio ser partícipe de un proceso por el que millones de personas disfrutan todos los días con la música. Hemos estado presentes en sus vidas desde tiempo inmemorial, ya fuera a través de un disco de pizarra, un vinilo, un casete, un CD, los teléfonos móviles, la radio, un mp3 o las actuaciones en directo.

Somos los que propiciamos esas melodías que se incrustan en nuestros cerebros y corazones. Músicas que enamoran, consuelan, o curan; sonidos que alegran, rememoran, evaden, relajan o estimulan. Sí, nos gusta nuestro trabajo. Y sabemos que nuestro trabajo gusta y es necesario.

Ahora, sin embargo, ya no sentimos tantos motivos de orgullo.. Porque se ha extendido una cantinela según la cual nosotros no trabajamos, sino que vivimos de un bien al que la gente tiene derecho a acceder de forma gratuita y con total impunidad.

La realidad está muy lejos de todo eso. Nadie sabe cómo será la industria de la música dentro de 10 años, pero seguro que para entonces la música sigue ocupando ese mismo lugar decisivo en nuestras vidas. Por eso mismo nosotros, el colectivo de trabajadores que hace la música, seguimos aportando nuestra mejor imaginación, la mayor energía, el empuje más decidido. Pero lo hacemos solos. O casi. Tenemos a otros colegas que generan obras. Tenemos a nuestro público. Pero ningún apoyo más.

La piratería nos hace daño, desde luego. Mucho daño, aunque parece que sólo nos preocupa a nosotros y a nadie más. Pero la crisis es mayor y más profunda. Los espacios naturales donde nacen el pop y el rock son considerados meros tugurios perseguidos por las Administraciones cuando deberíanser espacios culturales. La música en directo carece de espacios escénicos adecuados. Parece como si no hubiera motivos para seguir ejerciendo la profesión que mejor conocemos y desempeñamos. Ese oficio con el que muchas personas ponen unas gotas de felicidad en sus vidas.

No, no somos unos tipos quejumbrosos. Más bien al contrario: no queremos resignarnos. Cuando nos roban y nos quejamos, se nos ignora. Cuando los empleos que genera el sector se reducen a un tercio se nos dice que debemos cambiar el modelo. Y, eso sí, cuando pedimos apoyo se nos da la espalda porque hay otras prioridades, muchísimo más importantes, indudablemente.

Hace ya demasiado tiempo que estamos solos. Ni los sucesivos inquilinos de la Moncloa ni los parlamentarios que toman asiento en los hemiciclos nos han incluido jamás entre sus prioridades. Tenemos la sensación de no contar para nadie, de no existir. Con una excepción, claro: cuando se vislumbran elecciones de por medio. Insistimos que esto no es una queja, sino la expresión de nuestra perplejidad. De nuestra indignación. Si la música forma parte decisiva del patrimonio intangible de nuestro país, ¿por qué los políticos no se preocupan lo más mínimo por ella?

Para avanzar se necesita empuje, y con el nuestro podrán contar siempre. Todas las semanas surgen nuevas iniciativas para comercializar la música en la red de forma innovadora y beneficiosa para todas las partes: usuarios, autores e industria cultural. Los tiempos cambian y nosotros evolucionamos con ellos. Pero cada vez que avanzamos, alguna piedra se nos despeña por el camino.

Queremos un compromiso por la música, una apuesta verdadera para el desarrollo de una industria que tiene mucho que aportar a la sociedad. Queremos responsabilidad de todos los actores sociales en la lucha contra la sangría de las descargas ilegales. Queremos seguridad jurídica para seguir haciendo bien nuestro trabajo. Queremos apoyo y respeto para una industria que lleva el nombre de nuestro país a todas partes.

Si la música es cultura y empleo, queremos en definitiva, que se actúe en consecuencia de una vez por todas. Exigimos respeto.”