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Tocar e Irse: Ruben Blades y Calle 13

Desde que me los descubrieron Calle 13 es para mi un ejemplo de como la “inteligencia”, llamemos inteligencia a no repetir los modelos, o tener la capacidad de ironizar sobre ellos,  puede transformar cualquier cosa en algo bueno. Y en cada canción que escucho, con cada palabra que tiene escondido otro significado, y que juntando el ritmo marchoso, hacen una delicia, una música que no se puede oír porque invita escucharse, y no permite que uno se escape.

Lo pude comprobar el otro día cuando puse unas canciones en mi casa a unos amigos, en principio todo el mundo se quedó helado, “¿Reggeton?” ( A la gente que nunca a estado en Cuba, Venezuela, o países parejos le es difícil entender esta música hasta que la sientes como ellos..sí, lectores soy un flipao’) pero según la canción entraba primero no era principalmente molesta (como nos suele suceder al españolito medio), pero además de las pequeñas puntas en la letra de las canciones la gente sonreía, y empezaba a darse cuenta que Calle 13 es no es lo de siempre…

Que Woody Allen me libre de haceros pensar que encontraremos rimas de Becquer, o alegorías a personajes de Hamlet, Calle 13 habla de Tetas, y Culos (si lo pongo en mayúsculas es por algo), pero critica el show bussines de los hip-hops, reggetoneros, y Singers Stars (aunque ellos mismo ahora están dentro), las canciones recoge la tradición del como molo, que buena estoy, y el sexo por todos los extremos para criticarlo, ironizarlo, y parodiarlo. Uno de esos ejemplo creo que es “Atrevete”.

Sacando más jugo de esta naranja, me he encontrado esta maravilla, Calle 13 y Rubén Blades en una misma canción, para quien no conozca a Rubén solo les tengo que decir una canción “Pedro Navaja“. Pero a lo que ibamos, la canción de “La Perla” del nuevo disco de Calle 13.

Desgraciadamente hace poco, me dijeron que no todo es oro lo que reluce, y parece ser que su directo es energético pero cantan bastante mal… qué le vamos hacer, mientras a Woody Allen no le importe.

Eurovision 2010

Eurovision

Ésta que ven aquí es la imagen que preside la web que ha montado RTVE para votar al que será el representante de España para Eurovisión.

Nadie lo habría podido expresar mejor… O bueno, tal vez alguien sí.

Voten. Les queda un día. Lo que hay aquí abajo va en segunda posición.

Sigur Rós se toman un descanso “indefinido”

Sigur Rós - Hasta luego...

Sigur Rós - Hasta luego...

Jonsí Birgisson, cantante de Sigur Rós, ha confirmado que la banda islandesa se encuentra en una pausa indefinida y que no planean lanzar disco este año. Al parecer, los miembros del grupo están “ocupados teniendo bebés” y lanzando álbumes en solitario.

En mayo del pasado año, en la web oficial del grupo, se informaba de que el nuevo álbum estaba cerca de ser terminado, por lo que esta noticia ha sido recibida con sorpresa por los medios. Sin embargo, Jonsí ha confirmado en Spinner que aquello era “simplemente un boceto” y que no tienen nada preparado, por lo que cuando vuelvan a trabajar en ello, empezarán de cero.

Mientras tanto, Jonsí lanzará su álbum de debut “Go” el 22 de Marzo. Les dejamos con el primer single de su aventura en solitario, Boy Lilikoi:

La Roux – La Roux

Laroux

Polydor – 2009

6/10

En mitad de mucha gente alguien me dice “Tienes que escuchar a La Roux, Son la Polla”. Y ahí que vamos.


Sin saber donde me meto me encuentro con un grupo Electropop, una voz preciosa y ritmo, mucho ritmo que primero te hará mover la cabeza y poco a poco todo el cuerpo.  Me llama la atención especialmente una canción pegadiza y con ritmo, la maldita se me ha quedado enganchada en la mente tras escucharla unas 5 veces,  “In for the Kill” que ha resultado ser el nuevo Single del grupo.

(quería pegaros el vídeo pero la discográfica de La Roux no lo permite)

Sintetizadores a muerte,  con buenos ritmos y una eléctrica no demasiado sobrecargada, se junta con la sugerente voz de Elly en un disco que tiene más de una perla. Merece la pena escucharles.

Continúe leyendo – La Roux – La Roux

Tocar e irse: Vampire Weekend – A Punk

vampireweekend

Queriendo inagurar una nueva sección en Las Malas Artes llamada “Tocar e Irse“. Lo que quiero decir es que paso de parrafadas y de enseñanzas magistrales, si estoy viendo algo, estoy escuchando y me pone, y como me pongo pues hago el mítico “Tocar e irse“. Quizá este post es más recomendable para otros lugares, Twitter etc… pero mira… esto es un “Tocar e Irse”.

Y es que Vampire Weekend me pone, mientras lo escucho, he pensado dejar ese pequeño post. Tocan en Madrid el 28 de febrero de 2010 y el 27 en Barcelona. No os lo perdais.

Os dejo el temazo de “A punk” del primer disco de Vampire Weekend, que por cierto acaban de sacar un discazo.

El “Manifiesto del 20 de Octubre”

Via jenesaispop y El Confidencial Musical, nos enteramos de que hoy 20 de Octubre se leerá en la Casa de la Villa de Madrid un “manifiesto a favor de la música” (sic.). Al parecer, la iniciativa ha surgido de unos trabajadores de Sony, pero no estará firmada por ninguna empresa, asociación o entidad. Sólo por personas físicas.

Para no influir en vuestro criterio, os dejamos aquí el comunicado en cuestión y os invitamos a comentarlo… Próximamente un post con los mejores comentarios :)

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La Música Es Cultura. La Música Es Empleo

Músicos, autores, compositores, intérpretes, managers, productores, editores, mayoristas, tiendas de discos, técnicos de sonido, promotores, distribuidores. El colectivo de profesionales que hacemos la música estamos orgullosos de nuestro trabajo. ¿Somos unos ingenuos por ello?

Hasta hace poco, además de ganarnos la vida con mayor o menor acierto, se nos reconocía que contribuíamos al enriquecimiento cultural de nuestro país. Constituye un gran privilegio ser partícipe de un proceso por el que millones de personas disfrutan todos los días con la música. Hemos estado presentes en sus vidas desde tiempo inmemorial, ya fuera a través de un disco de pizarra, un vinilo, un casete, un CD, los teléfonos móviles, la radio, un mp3 o las actuaciones en directo.

Somos los que propiciamos esas melodías que se incrustan en nuestros cerebros y corazones. Músicas que enamoran, consuelan, o curan; sonidos que alegran, rememoran, evaden, relajan o estimulan. Sí, nos gusta nuestro trabajo. Y sabemos que nuestro trabajo gusta y es necesario.

Ahora, sin embargo, ya no sentimos tantos motivos de orgullo.. Porque se ha extendido una cantinela según la cual nosotros no trabajamos, sino que vivimos de un bien al que la gente tiene derecho a acceder de forma gratuita y con total impunidad.

La realidad está muy lejos de todo eso. Nadie sabe cómo será la industria de la música dentro de 10 años, pero seguro que para entonces la música sigue ocupando ese mismo lugar decisivo en nuestras vidas. Por eso mismo nosotros, el colectivo de trabajadores que hace la música, seguimos aportando nuestra mejor imaginación, la mayor energía, el empuje más decidido. Pero lo hacemos solos. O casi. Tenemos a otros colegas que generan obras. Tenemos a nuestro público. Pero ningún apoyo más.

La piratería nos hace daño, desde luego. Mucho daño, aunque parece que sólo nos preocupa a nosotros y a nadie más. Pero la crisis es mayor y más profunda. Los espacios naturales donde nacen el pop y el rock son considerados meros tugurios perseguidos por las Administraciones cuando deberíanser espacios culturales. La música en directo carece de espacios escénicos adecuados. Parece como si no hubiera motivos para seguir ejerciendo la profesión que mejor conocemos y desempeñamos. Ese oficio con el que muchas personas ponen unas gotas de felicidad en sus vidas.

No, no somos unos tipos quejumbrosos. Más bien al contrario: no queremos resignarnos. Cuando nos roban y nos quejamos, se nos ignora. Cuando los empleos que genera el sector se reducen a un tercio se nos dice que debemos cambiar el modelo. Y, eso sí, cuando pedimos apoyo se nos da la espalda porque hay otras prioridades, muchísimo más importantes, indudablemente.

Hace ya demasiado tiempo que estamos solos. Ni los sucesivos inquilinos de la Moncloa ni los parlamentarios que toman asiento en los hemiciclos nos han incluido jamás entre sus prioridades. Tenemos la sensación de no contar para nadie, de no existir. Con una excepción, claro: cuando se vislumbran elecciones de por medio. Insistimos que esto no es una queja, sino la expresión de nuestra perplejidad. De nuestra indignación. Si la música forma parte decisiva del patrimonio intangible de nuestro país, ¿por qué los políticos no se preocupan lo más mínimo por ella?

Para avanzar se necesita empuje, y con el nuestro podrán contar siempre. Todas las semanas surgen nuevas iniciativas para comercializar la música en la red de forma innovadora y beneficiosa para todas las partes: usuarios, autores e industria cultural. Los tiempos cambian y nosotros evolucionamos con ellos. Pero cada vez que avanzamos, alguna piedra se nos despeña por el camino.

Queremos un compromiso por la música, una apuesta verdadera para el desarrollo de una industria que tiene mucho que aportar a la sociedad. Queremos responsabilidad de todos los actores sociales en la lucha contra la sangría de las descargas ilegales. Queremos seguridad jurídica para seguir haciendo bien nuestro trabajo. Queremos apoyo y respeto para una industria que lleva el nombre de nuestro país a todas partes.

Si la música es cultura y empleo, queremos en definitiva, que se actúe en consecuencia de una vez por todas. Exigimos respeto.”

Bobby McFerrin, la Escala Pentatónica y nuestras neuronas

Por favor, yo no soy quien debería poner este post, porque de musica sé lo que me enseñó la profesora solfeo que nunca tuve, y finalmente tuvo que ser “Sonrisas y Lágrimas” quien me dijera que existen las notas musicales, con una canción que todavía he sido incapaz de aprender. Pero el destino es así y una amiga me ha enviado este video, que habla  del mismisimo origen de la música y cómo es un lenguaje universal.

Quizá haya muchos que como yo, no sabían que era la Escala Pentatónica, pero creo que con la con la maestría del señor Bobby McFerrin, todos la comprenderemos. Por favor disfruten de una magistral clase, que ni el señor Feyman .

Wilco – Wilco (The Album)

Nonesuch – 2009
6,5/10

Sabemos que llegamos con unos meses de retraso a esta crítica, pero es que seguimos consternados. ¿Hemos perdido a Wilco para siempre? Ahí les dejamos la pregunta, queridos lectores. En la redacción estamos decepcionados con la última entrega de los de Tweedy. Parece que “Sky Blue Sky”  ha marcado un antes y un después en la carrera de Wilco…

Pero volvamos atrás por un momento…

En el hypeadísimo pero aún así recomendable documental de 2002 “I am trying to break your heart”, la banda nos mostraba el proceso compostivo que les llevó a crear una de las piezas clave del rock en lo que llevamos de milenio: el fabuloso “Yankee Hotel Foxtrot”. De manera abiertamente morbosa se nos enseñaban las rencillas entre los que entonces eran los dos cerebros del grupo: Jeff Tweedy y Jay Bennett y, aunque entonces nos pareció un poco sonrojante y poco creíble el intento de imitación del “Let it be” (filmando piques de patio de colegio entre JT y JB sobre como mezclar la introducción de “Heavy Metal Drummer”), hoy revisitamos la película con otros ojos.

Suponemos que conocen la historia, pero como nos encanta hablar, escribir y hacernos los entendidos, se la resumiremos: Jeff y Jay forman un dúo compositivo, en el que, supuestamente el primero pone las canciones y el segundo la experimentación instrumental que las hace (más) grandes. A Jeff parece que no le gusta el peso que va cogiendo Mr. Bennett en el grupo y acaba echándole del grupo. Delirios, celos y acusaciones delante de la cámara, pero al final, Jay sale de la banda por la puerta de atrás, mientras el mundo coloca a sus ex-compañeros la corona de reyes del rock gracias al álbum que él ayudó a crear. Vaya palo, Jay.

“A lot of times when you’re playing, if you don’t have any kind of sonic landscape behind you, everything kind of turns into a folk song” decía el bueno de Jay en la película. Pero como les adelantábamos, no nos llegó a convencer del todo aquella historia. Quedaba demasiado bien en la pantalla. Además, ninguno de los discos que sacó Bennett tras salir de Wilco demostraban la irrefrenable inquietud experimentadora que se le presuponía.

Como sabrán, Jay Bennett murió en Mayo de este año, poco antes de que llegara a las tiendas el disco que hoy nos ocupa, rodeado de morbosidad de culebrón: días antes de su muerte demandó a Tweedy por impago de derechos de imagen en el citado documental y royalties de las canciones que había ayudado a componer. Todo, al parecer, con el fin de conseguir dinero para una necesaria operación de cadera que no podía pagarse. Una cadera que hizo que una noche se pasara con los calmantes.

Y aquí en la redacción, estamos empezando a pensar que nos equivocamos al no creernos lo que veíamos en aquel documental. Que Jay Bennett era parte fundamental del engranaje de Wilco.

Si “Sky Blue Sky” ya nos pareció un paso atrás (salvando el gran “Impossible Germany”), ¿qué les podemos decir de este disco? Ya lo han leído por ahí, seguro. “Wilco vuelve a sus raíces“. “El sexteto finalmente se siente cómodo consigo mismo“. “Consolidan su estilo con una coherente declaración de identidad“. ¿Se lo traducimos? La palabra es “coñazo”, queridos lectores. Coñazo y autocomplacencia.

Eso sí, siempre hablando en el contexto de lo que son y han sido Wilco. Si otro grupo hubiera grabado este disco, tal vez estaríamos hablando de un álbum notable (o incluso de lo mejor del año… si no me creen, esperen a ver en cuántas listas aparece el Wilco – The Album), pero al igual que las madres no exigen lo mismo a los hijos con sobresalientes que a los hijos con suspenso en matemáticas, nosotros no nos conformamos con este disco. Le quitaríamos la paga a Tweedy y le castigaríamos sin salir.

El primer single del disco, “You and I” es una de esas baladas bonitas “marca de la casa”: los coros de Feist dan en el clavo, haciendo de la canción una amateur declaración de amor de coche bajo la lluvia… convirtiéndola en extrañamente cercana. Lo que pasa es que es tan simplona, que a la tercera escucha empieza a dar algo de repulsión. Preferimos con mucho “One Wing”, en la que retomamos la vieja fórmula Wilco de intensidad sobre un clásico verse-chorus-verse en cuyo preámbulo nos dejamos llevar por la estupenda (como siempre) batería de Glens Kotche.

Y hablando de los músicos… ¿qué pasa con Nels Cline? El que nos maravillaba en directo, aquel del que decíamos que era uno de los mejores guitarristas del mundo… Normal, porque ya se sabe, viene del jazz. Sí, sí, del jazzzzz. Juro que le he visto incendiar conciertos con esos golpes secos tan característicos de su forma de tocar, pero coño… ¿Qué le pasa a su garra? ¿Y qué es eso de clavar dos solos iguales en dos canciones del mismo disco? Comparen ustedes los momentos centrales de Deeper Down y Solitaire y sabrán de qué les hablamos.

Les retamos, ya puestos, a recordar Solitaire durante más de 30 segundos. Si lo consiguen, no hay duda: este disco es para ustedes.

Lo de Black Bull Nova es de lo que más rabia nos da. En lo musical, Spiders (Kidsmoke) nos gustaba más y, la letra… decir que no nos convence es un eufemismo. Menos mal que tenemos piezas como Country Disappeared, en la que recuperamos los estribillos con intensidad o You Never Know, que parece obra póstuma de George Harrison. De esta segunda parte del disco, muy setentera, muy Tom Petty, y en ocasiones, muy facilona, destacamos la directa y sincera I’ll Fight, que sí que convence de que Tweedy va a luchar y matar e ir a donde haga falta… 

Esperemos que sea por hacer, de nuevo, un disco redondo. Nos lo debe. O le dejamos sin paga.

Cinco canciones con las que protesto

Aprovecho que es domingo por la tarde (o lo era cuando empecé este post), que no llueve, que no me gusta Bruce Springsteen, etc, etc y sobre todo que no quiero hacer otra cosa de más o mejor provecho para escribir esta queja-protesta-pataleta. Queja-protesta-pataleta por la injusticia del mundo en general, y por la de la coincidencia de grandes conciertos en el mismo espacio-tiempo, en particular.

Me refiero al hecho de que Nudozurdo (de los que no hablaré nada más aquí ya que no me corresponde a mi esa tarea) toque en Madrid el mismo 28 de octubre 31 de octubre en el que tiene lugar el festival Mundo Idiota. Como resulta que, una vez sometido a la opinión de la masa, ésta ha concluido que debo acudir al primero de tan magnos eventos y abandonar el segundo, pues yo por eso me quejo y me quejo. Y apoyo mi pataleo con una lista de los temazos que me perderé:

Y el más grande de todos ellos: la bonita versión del clásico de Mecano.

Al final me han salido 6 canciones con las que protesto, pero como bien dicen los términos del servicio que aceptaste con la mera carga de esta web en tu navegador, aquí mandamos nosotros y el título se queda como está.

Salud !

Actualización: gracias a la intervención del “usuario misterioso”, ha sido posible detectar y subsanar el error cometido en la fecha de los conciertos. En los dos conciertos !! Siguen siendo los dos a la vez !! Mundo cruel …

Sorprendente Casablancas

Julian Casablancas 2001:

Julian Casablancas 2009:

Que alguien me abofetee.