Te interesa



Creative Commons LicenseTodos los contenidos están bajo una licencia de Creative Commons.

La marmota anuncia una primavera temprana

Día de la Marmota

Hoy es el Día de la Marmota amigos, lo cual quiere decir que en LMA todo es como ayer, como hoy y como mañana: no hay actividad, no hay posts.

Pura vanidad: podríamos dedicar líneas y líneas a contaros lo poco que nos ha gustado la última película de Clint Eastwood. Es más, no nos han gustado las dos últimas películas de Clint Eastwood, circunstancia ésta comparable, por probabilidad, a disfrutar de una película española mientras pasa el Cometa Halley: es decir, a lo que ocurrió mientras veíamos La Vaquilla en 1987.

Somos injustos con lo patrio: disfrutamos de Balada Triste de Trompeta y de su representación de los deportes nacionales (odio, lamento y envidia) como catarsis apocalíptica de luchas y rencillas. Y disfrutamos aún más con el twitter de Alex de la Iglesia, en el que pasan cosas parecidas. O iguales, pues una vez más la gala de los Goya lleva camino de convertirse en un circo de payasos tristes y payasos tontos con otra ministra (y van…) haciendo equilibrios en el trapecio.

Podríamos dedicar también decenas de posts a las mil y una razones por las que The Wire es la obra magna por excelencia desde la creación del Universo, el regate de Zidane y la leche condensada. O sobre si es mejor personaje Omar Little que Don Draper, Stringer Bell que Roger Sterling y Bubbles que Peter Campbell. O sobre si queremos más a David Simon que a Matthew Weiner, o a mamá más que a papá, que viene a ser lo mismo.

Y podríamos también explayarnos sobre lo bastante tirando a mucho que nos ha gustado esto , e incluso cotillear sobre carteles de futuros festivales.

Pero somos muy vagos, y no deleitamos a cualquiera con la exquisitez de nuestra prosa. Que os creéis que en internet todo es gratis.

Mas no desesperéis, hermanos: dicen que la marmota ha previsto una primavera temprana.

A ver si así….

Invictus: el libro

El-factor-humano - John Carlin

Creo que el mejor acercamiento a la historia de Invictus no es tanto ver el film de Clint Eastwood, sino leer el ensayo de John Carlin en que está basado dicho film: Playing the Enemy, titulado en España El Factor Humano: Nelson Mandela y el partido que salvó a una nación.

Las primeras 200 páginas del libro son magistrales: la vida de Mandela en la cárcel, su pragmatismo, que le lleva a olvidar la lucha armada de sus tiempos en Umkhonto we Sizwe y decantarse por la palabra, su propio carisma y la comprensión como modo de acercarse a los afrikaner, empezando por aprender su idioma y costumbres. Cómo aplica su plan ascendiendo progresivamente en la escala de autoridad: plan que comienza por los carceleros, sigue con el ministro de defensa, continúa con el jefe del servicio secreto y desemboca en las conversaciones secretas con el gobierno de P.W Botha para negociar su salida de la cárcel.

Continúe leyendo – Invictus: el libro

Invictus

cartel-invictus

INVICTUS (Clint Eastwood,2009)

7/10

Mandela acaba de llegar al poder tras luchar durante años contra el poder del gobierno  del apartheid en Sudáfrica, con el fin de iniciar una nueva etapa en la historia de su país, pero para ello tendrá que luchar contra los perjuicios de ambos lados negros y blancos. Impidiendo las acciones revanchistas de los negros y eliminando el temor al nuevo gobierno negro de los boers que poseen el 80% de la riqueza del pais, que necesita de ese dinero para desarrollarse y convertirse en una nación próspera.

Allí es donde aparecen los Springsbok, el equipo de Rugby símbolo del gobierno del apartheid venerado por los blancos y odiado por los negros, que además de preferir la victoria de cualquier otro equipo, juegan al futbol y no saben, ni les interesa el rugby juego que por definión es de blancos racistas.

Pero en 1995 el Mundial de Rugby se juega en Sudáfrica, y Mandela se propone que el equipo símbolo de la sudáfrica blanca se convierta en el equipo de toda Sudáfrica.  Y para ello, empujará al capitan de los Springboks,  François Piennar, a la conquista del título, con lo mejor que ha aprendido en sus años de carcel, el poder de la palabra.

Continúe leyendo – Invictus