Mas triunfos (eels, kitty daisy & lewis, 2manydjs, las haimas) y mas decepciones (bear in heaven, fanfarlo, drums, el kebab de 10€) #pp1007:03:31 PM August 22, 2010from TweetDeck
Que os tenemos abandonados... Triunfos del Pukkelpop hasta ahora: Band of Horses, Matt & Kim, Tallest Man On Earth, OK GO... Placebo FAIL12:50:47 PM August 21, 2010from web
Debió ser la bendición de Woody Allen , o quizá fue que puse “Richard Bona” en Google, pero ayer caí en por casualidad en un hermoso video de 10 minutos donde Bobby McFerrin, conocido vocalista y director de orquestra, siempre recordado por Don’t Worry be Happy, y al que ya Las Martes Artes ha tenido la deferencia de nombrar, improvisa junto con Richard Bona, monstruo del Bajo Electrico, compositor y al que Las Malas Artes algún día pondrá su atención.
Estas dos bestias de la música Jazz, AfroJazz, y tantisimas variaciones como puede definirse la música Africana de origen Americano, que vuelve a mezclarse con sus propios orígenes Africanos, pero como un niño rico y gordo que puede darle de comer…curiosas vueltas da la vida…
Pero a lo que veníamos, improvisación en el ”Live in Montreal” disfrutadla, y si no lo hacéis… peor para vosotros.
Desde que me los descubrieron Calle 13 es para mi un ejemplo de como la “inteligencia”, llamemos inteligencia a no repetir los modelos, o tener la capacidad de ironizar sobre ellos, puede transformar cualquier cosa en algo bueno. Y en cada canción que escucho, con cada palabra que tiene escondido otro significado, y que juntando el ritmo marchoso, hacen una delicia, una música que no se puede oír porque invita escucharse, y no permite que uno se escape.
Lo pude comprobar el otro día cuando puse unas canciones en mi casa a unos amigos, en principio todo el mundo se quedó helado, “¿Reggeton?” ( A la gente que nunca a estado en Cuba, Venezuela, o países parejos le es difícil entender esta música hasta que la sientes como ellos..sí, lectores soy un flipao’) pero según la canción entraba primero no era principalmente molesta (como nos suele suceder al españolito medio), pero además de las pequeñas puntas en la letra de las canciones la gente sonreía, y empezaba a darse cuenta que Calle 13 es no es lo de siempre…
Que Woody Allen me libre de haceros pensar que encontraremos rimas de Becquer, o alegorías a personajes de Hamlet, Calle 13 habla de Tetas, y Culos (si lo pongo en mayúsculas es por algo), pero critica el show bussines de los hip-hops, reggetoneros, y Singers Stars (aunque ellos mismo ahora están dentro), las canciones recoge la tradición del como molo, que buena estoy, y el sexo por todos los extremos para criticarlo, ironizarlo, y parodiarlo. Uno de esos ejemplo creo que es “Atrevete”.
Sacando más jugo de esta naranja, me he encontrado esta maravilla, Calle 13 y Rubén Blades en una misma canción, para quien no conozca a Rubén solo les tengo que decir una canción “Pedro Navaja“. Pero a lo que ibamos, la canción de “La Perla” del nuevo disco de Calle 13.
Desgraciadamente hace poco, me dijeron que no todo es oro lo que reluce, y parece ser que su directo es energético pero cantan bastante mal… qué le vamos hacer, mientras a Woody Allen no le importe.
Estimados lectores, lamento volver a vosotros sólo con malas noticias, pero hoy les tengo que dar una que es ciertamente pésima: ha muerto José de Sousa Saramago.
José Saramago
Maestro entre escritores, con su estilo absolutamente personal e irrepetible, José Saramago fue un incansable explorador literario que mantuvo una intensa producción durante los últimos años de su larga vida, como si al ver que se acercaba su final tuviera prisa por transmitirnos todos sus pensamientos. Acostumbrados como estábamos al continuo goteo que iba engrosando nuestra estantería, contribuyendo gota a gota a construir su particular universo, repleto de mundos mágicos, situaciones desgarradas y lúcidas descripciones de las miserias y virtudes de la condición humana y el mundo que le ha dado por crear, hoy le recordamos y le echaremos de menos.
Saramago escribió la mayoría de sus obras con su particular estilo atropellado, en los que los diálogos se encadenan en interminables secuencias únicamente separados por comas y mayúsculas, donde la casi total ausencia de puntos, signos de exclamación o admiración e incluso nombres propios hacen necesaria una particular concentración en la lectura que contribuye a la inmersión en el relato. Estas extravagantes licencias literarias, unida al uso (y a veces exceso) de su rico vocabulario no impiden, sin embargo, que Saramago despliegue de forma tremendamente explícita ante los ojos de sus lectores un imaginario muy vivo, repleto de fabulosas irrealidades, muchas veces desgarradoras e incomprensibles, que cobran realidad gracias a su particular magia.
Saramago nos deja un buen número de novelas irrepetibles. No sería justo ni apropiado al espacio de un sólo post entrar en detalle en todas ellas, pero permitidme aún así una breve reseña de algunas de ellas:
en LMA somos conscientes de que os tenemos olvidados y que privaros de nuestra irreverente, sabia y contundente prosa os deja huérfanos en este valle de lágrimas… pero es que somos así, como los grandes genios: volátiles y caprichosos. Y un poco vaguetes. Bueno, eso Billy no.
Así que haciendo honor a mi condición antes expresada, en vez de regresar con una sesuda crítica sobre el último éxito del cine intimista checo, un libro de autoayuda (que ya vendrán, ya) o el rabioso último disco de los últimos pseudomodernos de turno, lo voy a hacer con la última chorrada que me ha hecho partirme de risa en Internet. Y es que las chorradas también son Cultura. Y Arte. Y mala.
Sin más, os presento a Lady Gaga.
En cualquier caso, os adelanto que pronto retomaremos el frenético ritmo de publicaciones al que os teníamos acostumbrados. Nos acabamos la cerveza y vamos. Así que estad atentos y no cambies de canal.
Próximamente, en LMA: el Primavera Sound; algunos de los grupos, amados y odiados, que por allí pasarán; algunos posts sobre grupos modernillos que de tanto esperar en el horno se van a convertir en viejas glorias; eso no va por Nudozurdo, que no pasan de moda … y muchos otros.
(espero que no me mate ningún redactor airado por lo del vídeo. Tendría razón).
Via Hoy Empieza Todo, he llegado a este Groupazo (permítanme la tontería). Sólo he escuchado 3 canciones de su Myspace, pero he decidido seguir mi instinto y recomendárselo sin mayor análisis. Para que no pasen ni un segundo más sin haberles oído.
Ayer después de comer fui al cine (cosas de las vacaciones) a ver The Road y salí con la misma sensación de crudeza y “bocamarga” con la que te deja esa pedazo de novela de Cormac McCarthy. Buena adaptación de la que espero prometido post de Jos como agua de mayo (sin ceniza).
Por la noche seguía con esa sensación incómoda materializada en la absorbente música de la pelicula, que no me quitaba de la cabeza. Y como parece que el prometido fin del mundo de libro y film puede esperar, o al menos no ocurrirá esta semana y jamás de 9 a 18h, decidí que al menos por un día era posible desconectar y hacer como si no ocurriera nada o como si esa novela no nos apuntara a todos con el dedo, hipnotizándonos con él, y posteriormente desplazando ese dedo (y a nuestra mirada tras él) para señalarnos la mayor putrefacción, involución y desesperanza posibles. En resumen, que me enrollo: que me quité la música (y el dedo) de la cabeza viendo Ratatouille, postergando el fin del mundo para momentos más soportables y adaptados a la situación, copa y puro en mano a ser posible:
Entretenimiento de primera, comedia más que aceptable este Ratatouille. Nuevamente el mensaje es difuso y la acción bastante predecible, pero el divertimento es de primer orden gracias a sus personajes principales: el ratoncillo Remy y el pimpollo humano (Linguini) que acaba convirtiéndose en su amigo.
En cuanto a los secundarios, los hay mejores y peores: sobresale ese crítico culinario (Anton Ego -¿qué genio pone los nombres a los personajes de Pixar?) al que pone voz Peter O’Toole (con lo que aprovecho para volver a aconsejar ver estos films en versión original), y que en el mejor y más delirante diálogo del film pide al camarero que le ponga de primer plato un poco de perspectiva.
La “chica” del film (Colette) es un personaje menor, algo antipático y roñoso. No nos creemos su relación con el protagonista. Del chef originario del restaurante lo que más nos gusta es, nuevamente, el nombre: Gusteau. En cuanto a Skinner, el nuevo chef y archienemigo de Linguini, nos invade un déjà vu de que ya hemos visto personajes parecidos en mil películas de dibujos, el típico enemigo del protagonista siempre condenado a salir perdiendo. En cuanto a la colonia de ratas, funciona excelentemente como contrapunto cómico a Remy y sus ansias de renunciar a su naturaleza de roedor comebasura.
En resumen, si bien me parece por debajo de otros films de Pixar, se agradece la idea de hacer una comedia de trompazos al más puro estilo slapstick entre fogones. Es agradable y divertida, y permite desconectar de The Road y su prometido fin de ciclo. Por lo menos hasta que llegue su post.
Hablado de fines de ciclos: menos dos para acabar este ciclo Pixar. Wall-E, Up y fin.
Hoy leo no sin cierto estupor sobre las declaraciones del señor Ramón Muntaner, a la sazón director mediterraneo de la SGAE, al hilo de la polémica existente sobre el canon y demás medidas draconianas de las que son responsables estos señores. Resulta que la razón de todo esto es sencilla: los españoles tenemos un nivel cultural muy bajo. Será por el franquismo. Además, mireusté, como los franceses son mucho más cultos que nosotros: no protestan.
Y es que tiene toda la razón. Somos unos paletos, unos incultos, unos empecinados, unos brutos. Nos asaltan, bandera de tibias en mastil y cuchillo en boca, y todavía nos atrevemos a quejarnos. Debíamos aprender más de los franceses. ¿Qué os parece el señor Joseph Ignace Guillotin, por poner un ejemplo?