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Phoenix – Wolfgang Amadeus Phoenix

Phoenix - Wolfgang Amadeus Phoenix

Phoenix - Wolfgang Amadeus Phoenix

Glassnote – 2009
7,3/10

Que digo yo que qué pasa en el mundillo desde hace 10 años. Algunos dirán que es el MP3 e internet. Otros que ya no se hace música como la de antes, pero ese argumento no me vale. Lo llevo escuchando durante casi 15 años ya y lo que antes era “mierda de los noventa” ahora son clásicos. ¿O no? ¿No mataríamos por ver a Pavement, Nirvana o los Pixies y sacamos de la cartera billetes de 10.000 pesetas para pagarnos la entrada de Depeche Mode? Porque esos eran grupos, maldita sea. No lo de ahora. Si hasta Chimo Bayo resulta que es un clásico.

La historia de Phoenix en este 2009 me recuerda un poco a lo que lleva pasando durante toda la década. Grupos de quita y pon vienen, apabullan con unas canciones de corte más que correcto y se van por donde han venido. Me da igual que se llamen Killers, Kaiser Chiefs, Razorlight, Maximo Park, Editors… Al final queda claro que lo suyo ha sido chiripa. Chiripa de la buena, de la que te hace bailar, pero chiripa al fin y al cabo. La facilidad con la que Phoenix ha recogido el cetro del grupo número 1 de la escena indie-rock más mainstream (para que nos entendamos, si hubiera habido summercase este año, habrían estado allí y no metidos con calzador en el Primaver Sound), hace pensar que pasará lo mismo con ellos que con los demás. Una lástima, la verdad, porque el hecho de que unos franceses estén enseñando a los anglosajones cómo hacer una música que ellos inventaron, es algo que mola.

Pero echemos la vista atrás durante un momento, ya que a diferencia de los grupos anteriormente citados, los de Phoenix llevan 10 años haciendo música. Llevaban ya 3 discos de estudio y un directo antes de sacar W.A.P. y eso se nota en lo sueltos que se les ve en sus actuaciones en directo y en la consistencia de la grabación de su último disco. Eso sí, no creo que nadie me sepa tararear una sola canción de Phoenix de antes del 2009 que no sea “If I ever feel better“, la que se hizo hiper famosa en España gracias a un anuncio de Lotería Nacional. Su infumable “Alphabetical” (2004) se encargó de erradicar las esperanzas que había dado “United” de que estos tíos eran buenos. Después de esto nuestros franceses sacaron un directo (WTF?) y el discreto “It’s Never Been Like That” que a pesar de ganarse un 8.0 en pitchfork y de contar con algún temazo, no nos consigue convencer.

Y ahora bien, llega 2009 y Phoenix nos mete en su disco una de las que (voy avisando) estará en nuestra lista de las mejores canciones de 2009:

Y ¿por qué estará? Porque Armistice mola. Mola mucho. Cuando Thomas Mars canta “When the lights are coming out and I come down in your room”, tú sacas tus brazos, los pones en posición “Air Guitar” y esperas a la batería. Un truco tan viejo como el rock, que sin embargo ejecutan con maestría. En los otros dos grandes temas del disco: Lisztomania Lasso se repite la combinación de brillantes guitarras y estribillos con personalidad. Y lo más importante: son bailables. Tres singles por derecho propio de los que ya quisieran muchos. El convincente crescendo de Countdown y el contrapunto instrumental de Love Like a Sunset I son suficientes como para considerar muy relevante este disco. Una potente colección de singles del que eliminaré 1901 porque me suena predecible y con poco gancho.

Una lástima que el resto del disco no consiga mantenerse a la altura de  los citados temas. Love Like a Sunset II no hace justicia a su primera parte. Girlfriend y Fences suenan a relleno y Rome se apaga cada vez que parece que va a despegar.

Habrá que estar atentos, pues. Prometen mucho pero si nadie lo impide (sobre todo si ellos mismos no lo impiden), interpretarán el mismo papel que los últimos super-grupos de este milenio. Un lugar en los festivales veraniegos europeos durante los próximos 2 años y luego… a otra cosa.

Quien iba a decirnos en el 99 que la última gran banda de nuestro tiempo sería Coldplay. Curiosos tiempos estos que nos ha tocado vivir.

Cohete – Cohete

Cohete - Cohete

Cohete - Cohete

Micro-Macro Producciones – 2009
8,5/10

Cuando estuve estudiando teleco en Madrid (no me miren así, ustedes también tienen un pasado oscuro), estaba apuntado a la asociación de música de la escuela. Estaba bastante bien montada, teníamos un garito en la misma escuela con unos armarios repletos de vinilos de grupos de lo más raros. Fue allí donde perdí las horas de mi juventud, sentándome a ver como la gente iba poniendo discos de grupos como Captain Beefheart, Frank Zappa, los Who… ver como esa misma gente tocaba canciones de Neil Young, y los Stones… La de cosas que aprendí…

El caso es que de entre la ingente cantidad de inútiles artículos que había en aquel garito de aquella asociación de aquella escuela, siempre me dejó intrigado un inquebrantable póster situado al lado del de Sonic Youth. Era un póster naranja con la silueta de dos tipos barbudos en el que ponía “Patrullero Mancuso”. Me fui de la escuela sabiendo poco de aquellos tipos, más que tenían algo que ver con algún antiguo miembro del club. Un tal Quique Godino. Mira por donde, 5 años después de dejar Teleco, me encuentro inaugurando la sección musical de éste blog hablando del grupo del señor Godino. Y no podía la cosa comenzar mejor…

Tres años después de su primer EP, Simulacro, que tan buenas críticas recibió (incluso el trallazo pop Micro-Macro fue elegida como una de las canciones nacionales del año según los lectores de Rockdelux), nos presentan Cohete, su autoproducido disco de debut. Cohete es un disco diferente a la mayoría de cosas que has escuchado. Desde luego es muy diferente a lo que estamos acostumbrados en los últimos años. Es diferente por lo arriesgado de la propuesta, por lo original, barroco y divertido de la ejecución y por el post-coital regustillo a piña colada que se te queda tras escuchar el disco en el paladar del oído interno. Estos tipos no escatiman música en sus canciones. Parece como si nunca fueran a hacer un segundo álbum y tuvieran prisa por meter todos los estribillos, puentes, arreglos y melodías que son capaces de crear en sus canciones. Escucharles requiere estar preparado para un cambio de ritmo cada 20 segundos, un nuevo riff de guitarra enmarañado entre las trompetas, un da-da-da-da o un la-la-la de los de antes, de los que vienen a cuento, de los de los Wilson. Y es que es imposible no pensar en los Beach Boys cuando escuchas “A veces es mejor no pensarlo tanto” o con “Mi Corbata”. O recordar a XTC cuando suena”Un Mamífero Magnífico”.

Y lo de la piña colada no iba en broma: esas trompetas que suenan en “El club cocina”, tienen aire de rompepistas tropical. Sus momentos medio vodevil, medio cabaret, medio guateque “rarito”, incluso a veces medio pachanga los hacen ideales para las fiestas de su barrio. Señores DJs, no desaprovechen la oportunidad. Pongan a Cohete en sus playlists. El momento les acompaña además, ahora que su disco aparece en tiendas tras las sacudidas rollo jamaicano del año pasado en forma de Vampire Weekend.

Por último recalcar algo que parece obvio, pero que cualquiera con dos orejas y capacidad de comprender el castellano sabe que de obvio no tiene nada: Cohete cantan en español y sus letras no dan asco. Todos juntos: Sus letras no dan asco. Claro que tampoco podemos decir que sean buenas letras. Simplemente son letras sin pretensiones, letras espontáneas y naturales. “Petición” o “Mi Corbata” le hacen a uno darse cuenta de que otra forma de escribir y cantar en castellano es posible.

Algo se mueve en Madrid, amigos. Vengan a verlo a la sala de conciertos más cercana. Si encuentran una, claro. Por ahora les dejo con la peluquería de “Petri”: