Mas triunfos (eels, kitty daisy & lewis, 2manydjs, las haimas) y mas decepciones (bear in heaven, fanfarlo, drums, el kebab de 10€) #pp1007:03:31 PM August 22, 2010from TweetDeck
Que os tenemos abandonados... Triunfos del Pukkelpop hasta ahora: Band of Horses, Matt & Kim, Tallest Man On Earth, OK GO... Placebo FAIL12:50:47 PM August 21, 2010from web
En LMA seguimos defendiendo a Jeff Tweedy tras asistir a su concierto del pasado 7 de julio (sí, el día de las semifinales) en los Veranos de la Villa de Madrid.
Se presentaba complicada la noche, y arriesgamos con el factor comerse las entradas con patatas caso de que los alemanes nos empataran y nos enfrentaran por enésima vez con la prórroga, los penaltis y la consecuente (y tradicional) reflexión posterior sobre el estado de la nación.
Pero, cosas veredes Sancho, cumplimos en 90 minutos. Será que de verdad estamos cambiando. El caso es que la eficiencia nacional nos permitió acercarnos al escenario y perdernos sólo los dos primeros temas, toda vez que Tweedy tuvo la deferencia de esperar al minuto 17 D.P (en adelante, “Después del Puyolazo”), es decir, al final del partido, para arrancar con Spiders (Kidsmoke) y I am trying to break your heart.
Llegamos, pues, en el tercer tema (I’ll fight) para ver al líder de Wilco desgranar durante dos horas repertorio propio desde la época de Uncle Tupelo y alguna versión a petición del público (cayó Simple Twist of Fate), apoyado sólo en su guitarra. Concierto acústico en solitario, por tanto.
Noticia: no nos aburrimos. Para nada.
Notable la capacidad del bueno de Jeff de imponer un ambiente de respeto reverencial a su excelente repertorio, no exento de una buena comunicación y colegueo con el público (cayeron referencias a David Villa, bromas a costa de su esposa y mucha bonhomía en general). Gozoso ambiente de “petit comité” (apenas 900 espectadores) e intimidad en una tranquila (los claxons comenzaban al otro lado del Manzanares) noche de verano al aire libre: magníficas canciones, buenas versiones y aroma de momento irrepetible sin serlo del todo.
Tweedy está dejando algunas sorpresas finales en los conciertos de esta gira acústica. En nuestro caso consistió en cantar el último tema sin micrófono ni altavoces: Jeff cantando en la primera fila tras pedir un respetuoso silencio. Como tontería no estuvo mal; si pretendía enfatizar el tono de intimidad y sinceridad de la actuación, lo consiguió.
En el Vic Theatre de Chicago la sorpresa fue otra: revisando las peticiones que la gente le había hecho llegar por mail, se encontró con “Single Ladies”, de Beyoncé. Y aprovechó para hacer chanzas y burlas durante cuatro minutos sobre la letra de la canción. Vean el vídeo aquí abajo, vale la pena. Y me permite abrir debate, en general, sobre la presunción y el sentimiento de superioridad de cierta música “artística” y su derecho a reírse de la “comercial”. Entrecomillo ambos términos por no tener límites muy establecidos, como sabemos.
Debió ser la bendición de Woody Allen , o quizá fue que puse “Richard Bona” en Google, pero ayer caí en por casualidad en un hermoso video de 10 minutos donde Bobby McFerrin, conocido vocalista y director de orquestra, siempre recordado por Don’t Worry be Happy, y al que ya Las Martes Artes ha tenido la deferencia de nombrar, improvisa junto con Richard Bona, monstruo del Bajo Electrico, compositor y al que Las Malas Artes algún día pondrá su atención.
Estas dos bestias de la música Jazz, AfroJazz, y tantisimas variaciones como puede definirse la música Africana de origen Americano, que vuelve a mezclarse con sus propios orígenes Africanos, pero como un niño rico y gordo que puede darle de comer…curiosas vueltas da la vida…
Pero a lo que veníamos, improvisación en el ”Live in Montreal” disfrutadla, y si no lo hacéis… peor para vosotros.
Confieso, queridos lectores, mi ignorancia y mi falta de contacto con el mundo de la moda musical, ya que ayer, cuando llegamos a la impecable sala Florida Park de Madrid para asistir a la primera jornada del Primavera Club, lo hacíamos con la única intención de ver a Marissa Nadler y a Devendra Banhart. Los chicos que tocaban en medio, unos tal “Little Joy” se me antojaban una gente con suerte, unos chavales a los que les había tocado la lotería: tocar delante de una sala repleta de gente, ansiosa de ver al magnífico, inigualable y sublime Devendra (Fabrizio Moretti dixit).
Y resulta que los chavales se marcaron un conciertazo. Nos levantaron de las cómodas butacas a las que el sopor Nadler nos había pegado para zurrarnos en la cara con una ración de “algo que suena como los Libertines o los Strokes, pero en brasileño”. Eso le decía a mi compañera de fatigas ayer entre modernos. Y hoy les busco en el Spotify y joder, es que la voz es muy “Stroke”. Demasiado Stroke tal vez, ¿no? Que mosqueo… Voy a ver qué dice wikipedia…
Pues sí señores, el ex-batería de los Strokes montó con Rodrigo Amarante y la bella Binki Saphiro la banda que nos ocupa, durante la pausa que se ha dado (por poco tiempo) la banda aquella que devolvió las Converse All Star a los escaparates. Y les digo que estos tíos suenan muy bien. Tras escuchar por lo menos 2 veces el disco, lo cual es mucho más de lo que estos tiempos modernos le dejan a uno escuchar el último álbum de Bob Dylan, les puedo decir que, en efecto, como dice pitchfork, es súper “enjoyable”. Pero lo importante es que en su directo de ayer transmitieron. Transmitieron un montón de buen rollo, alegría y ganas de bailar. Emoción, señores, lo estaban disfrutando de lo lindo y eso hacía disfrutar al público. Tanto que fue incluso un alivio ver a Rodrigo Amarante salir al escenario a acompañar a Devendra Banhart minutos después.
Escuchen, camaradas, y después vayan a verles. Es una orden…
Tambores, los que no nos cansamos de tocar algunos felices afortunados el pasado fin de semana. Lejanos, porque el lugar elegido no lo podía estar mejor: alejado de rutas transitadas por madrileños domingueros (aparte de los presentes, claro está), ideal para alejarse por un rato de los ruidos de la ciudad y la gente, perdidos en el monte, aunque suficientemente cerca (de Madrid) para no considerarse “un viaje”. Y fue de ese ruido del que nos alejábamos el que precisamente nos hartamos de hacer todo el fin de semana. Fin de semana que os paso a relatar para ver si alguien siente la llamada de los tambores y se anima para el verano que viene. A ese le voy advirtiendo: un auténtico Plan para Mañana.
El Pieladrums es un evento que se viene realizando desde hace varios años organizado por etnopercusion, una escuela de ritmos de percusión africanos de Madrid. Anual (junio) hasta esta convocatoria, tras la que se va a empezar a celebrar también en septiembre, el Pieladrums acoge de uno a dos centenares de personas, normalmente alumnos o ex-alumnos de la escuela, acompañados de todos los colegas que éstos quieran llevar. En nuestro caso fuimos cuatro los que conseguimos asistir, tras ser diezmados por influenzas y sobrinos, gracias a que desde hace dos meses formo parte del primero de los mencionados colectivos. Los mismos cuatro que volvimos con muchas ganas de repetir, un montón de anécdotas bajo el brazo y cierta pre-depresión post-vacacional.
El entorno, espectacular: el campamento del Piélago, en un inmenso robledal cerca de Navamorcuende. Dónde dices? En las faldas de la Sierra de Gredos. Ein? En Toledo. Ah. Cabañas de madera, un comedor cerrado por si llueve, un par de salas de actividades con proyector y equipo de sonido … y un bosque precioso y muy bien conservado. De los robledales más bonitos que he visto por el centro de la península.
La planificación: una superpoblación de talleres festivo-culturales para todos los gustos, que se fueron sucediendo en ordenado caos y con un denominador común: el buen rollo. Opciones no faltaron para que cada uno se montara el fin de semana que quisiera: asistir a clases de percusión de distintos estilos, como la africana, la cubana o la vasca con su tradicional txalaparta; ver películas como Misterioso Asesinato en Manhatan, Transamérica o Hacia rutas salvajes (que al final se quedó olvidada en alguna casa y fue sustituida rápidamente por Slumdog Millonaire); tratar de enraizarse a la tierra o volar con las nubes en clase de taichí mientras cerca suena el djembé del taller de masaje-percusión; degustar brebajes de distinto contenido alcohólico como los mojitos, tés, vinos de tierras ibéricas o cervezas de otras más lejanas; aprender artes manuales de todo tipo como pintar vidrio, fabricar papel maché, atrapasueños o cariocas; acercarse a la fabricación de instrumentos, o fabricarlos uno mismo con material de desecho, como unas flautas muy majas que, junto con el par de perros sueltos, le dieron al fin de semana ese toque perroflautista que algún redactor de malas artes esgrimió como excusa para no acercarse; mover el cuerpo a ritmos latinos o angoleños, o incluso al son de otros más agresivos en clase de defensa personal; escuchar de labios experimentados lo jodido que es el mundo por ahí para que tenga que existir una disciplina marcial como el krav maga, cuyo principal objetivo es solucionar los problemas en dos golpes exactos; si son tres ya te ha sobrado uno; y el contrario, bien jodido en el suelo, donde debe estar; maravillarnos de lo pequeños que somos y a lo a toda hostieja que nos movemos, observando la luna – terrestre-, las lunas de Júpiter junto con sus eternas tormentas o estrellas de colores a través del accidentado telescopio del espectadoraleatorio, en el poco contaminado cielo pielaguense … en definitiva, construya su propia aventura y, cuando se canse, coja una cerveza y/o un tambor. ¿Se puede pedir más? Se puede, pero éste no es el sitio ni el lugar.
En medio de todo el fregao, Fale, el organizador y profesor de etnopercusion. Menuda clase de percusión africana que se marcó a primera hora del sábado. ¿Sabéis cómo suenan 70 personas con tambores en las manos, la mayoría de nosotros con poca o ninguna idea en absoluto de como usarlos? Pues en menos de una hora aquello sonaba muy pero que muy decentemente. Varias lineas con distintos instrumentos sonando a la vez, cortes y reenganches de ritmos de djembés, machacones dun duns, llamadas perfectamente contestadas … un lujo, explicación contextualizadora (sí, tenía que meter el palabro en algún sitio) del papel del ritmo en la vida tribal incluida. Toma ya. Parece fácil, lo que quedó refutado tras alguna otra clase de percusión recibida. Porque una cosa es dominar un tema y otra muy distinta saber transmitirlo.
Y si con todo este alegato no he conseguido convencerles, oh lectores a millares, se lo diré de otra manera: u se cogen sus emails y se me apuntan todos a clase pero ya, u les mando a mi primo el de krav maga.
Cortinilla equis … ésto es lo que suena mientras escribo estas lineas. Merecéis que lo comparta con vosotros. Simplemente insuperable.
Aprovecho que es domingo por la tarde (o lo era cuando empecé este post), que no llueve, que no me gusta Bruce Springsteen, etc, etc y sobre todo que no quiero hacer otra cosa de más o mejor provecho para escribir esta queja-protesta-pataleta. Queja-protesta-pataleta por la injusticia del mundo en general, y por la de la coincidencia de grandes conciertos en el mismo espacio-tiempo, en particular.
Me refiero al hecho de que Nudozurdo (de los que no hablaré nada más aquí ya que no me corresponde a mi esa tarea) toque en Madrid el mismo 28 de octubre 31 de octubre en el que tiene lugar el festival Mundo Idiota. Como resulta que, una vez sometido a la opinión de la masa, ésta ha concluido que debo acudir al primero de tan magnos eventos y abandonar el segundo, pues yo por eso me quejo y me quejo. Y apoyo mi pataleo con una lista de los temazos que me perderé:
Al final me han salido 6 canciones con las que protesto, pero como bien dicen los términos del servicio que aceptaste con la mera carga de esta web en tu navegador, aquí mandamos nosotros y el título se queda como está.
Salud !
Actualización: gracias a la intervención del “usuario misterioso”, ha sido posible detectar y subsanar el error cometido en la fecha de los conciertos. En los dos conciertos !! Siguen siendo los dos a la vez !! Mundo cruel …