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Seguimos defendiendo a Jeff Tweedy

En LMA seguimos defendiendo a Jeff Tweedy tras asistir a su concierto del pasado 7 de julio (sí, el día de las semifinales) en los Veranos de la Villa de Madrid.

Se presentaba complicada la noche, y arriesgamos con el factor comerse las entradas con patatas caso de que los alemanes nos empataran y nos enfrentaran por enésima vez con la prórroga, los penaltis y la consecuente (y tradicional) reflexión posterior sobre el estado de la nación.

Pero, cosas veredes Sancho, cumplimos en 90 minutos. Será que de verdad estamos cambiando. El caso es que la eficiencia nacional nos permitió acercarnos al escenario y perdernos sólo los dos primeros temas, toda vez que Tweedy tuvo la deferencia de esperar al minuto 17 D.P (en adelante, “Después del Puyolazo”), es decir, al final del partido, para arrancar con Spiders (Kidsmoke) y I am trying to break your heart.

Llegamos, pues, en el tercer tema (I’ll fight) para ver al líder de Wilco desgranar durante dos horas repertorio propio desde la época de Uncle Tupelo y alguna versión a petición del público (cayó Simple Twist of Fate), apoyado sólo en su guitarra. Concierto acústico en solitario, por tanto.

Noticia: no nos aburrimos. Para nada.

Notable la capacidad del bueno de Jeff de imponer un ambiente de respeto reverencial a su excelente repertorio, no exento de una buena comunicación y colegueo con el público (cayeron referencias a David Villa, bromas a costa de su esposa y mucha bonhomía en general). Gozoso ambiente de “petit comité” (apenas 900 espectadores) e intimidad en una tranquila (los claxons comenzaban al otro lado del Manzanares) noche de verano al aire libre: magníficas canciones, buenas versiones y aroma de momento irrepetible sin serlo del todo.

Tweedy está dejando algunas sorpresas finales en los conciertos de esta gira acústica. En nuestro caso consistió en cantar el último tema sin micrófono ni altavoces: Jeff cantando en la primera fila tras pedir un respetuoso silencio. Como tontería no estuvo mal; si pretendía enfatizar el tono de intimidad y sinceridad de la actuación, lo consiguió.

En el Vic Theatre de Chicago la sorpresa fue otra: revisando las peticiones que la gente le había hecho llegar por mail, se encontró con “Single Ladies”, de Beyoncé. Y aprovechó para hacer chanzas y burlas durante cuatro minutos sobre la letra de la canción. Vean el vídeo aquí abajo, vale la pena. Y me permite abrir debate, en general, sobre la presunción y el sentimiento de superioridad de cierta música “artística” y su derecho a reírse de la “comercial”. Entrecomillo ambos términos por no tener límites muy establecidos, como sabemos.

Vean, vean:

1 comentario a Seguimos defendiendo a Jeff Tweedy

  • Jos

    Pues mire usted, señor Pilgrim, que precisamente sobre el tema de la supuesta superioridad que menciona, andaba yo pensando el otro día mientras veía la mítica versión que hacía Travis del Baby, one more time de Brittany Arpones.

    Recuerdo una entrevista por ahí en la que confesaban que la idea de la versión surgió a modo de vacile, pero que después les pareció que era una canción muy bien armada y realmente, en las giras, la tocaban a modo de homenaje…

    Sea verdad o no, lo cierto es que en el momento en que, tras el puente, cantan lo de “I must confess that my loneliness is killing me”, uno tiene la sensación de que, en ese formato, esa canción bien podría ser una canción de travis, coldplay o cualquier grupo de aquellos que llevaban el lamento por bandera en los tardíos 90. Casi casi atisba uno la autocrítica a la música del momento.

    Y es eso lo que echo en falta en esto del modernismo es un poco de autocrítica inteligente.

    Y bueno, sí que es cierto que la letra de single ladies es de rubor.

Di algo bonito

 

 

 

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