Estimados lectores, lamento volver a vosotros sólo con malas noticias, pero hoy les tengo que dar una que es ciertamente pésima: ha muerto José de Sousa Saramago.
Maestro entre escritores, con su estilo absolutamente personal e irrepetible, José Saramago fue un incansable explorador literario que mantuvo una intensa producción durante los últimos años de su larga vida, como si al ver que se acercaba su final tuviera prisa por transmitirnos todos sus pensamientos. Acostumbrados como estábamos al continuo goteo que iba engrosando nuestra estantería, contribuyendo gota a gota a construir su particular universo, repleto de mundos mágicos, situaciones desgarradas y lúcidas descripciones de las miserias y virtudes de la condición humana y el mundo que le ha dado por crear, hoy le recordamos y le echaremos de menos.
Saramago escribió la mayoría de sus obras con su particular estilo atropellado, en los que los diálogos se encadenan en interminables secuencias únicamente separados por comas y mayúsculas, donde la casi total ausencia de puntos, signos de exclamación o admiración e incluso nombres propios hacen necesaria una particular concentración en la lectura que contribuye a la inmersión en el relato. Estas extravagantes licencias literarias, unida al uso (y a veces exceso) de su rico vocabulario no impiden, sin embargo, que Saramago despliegue de forma tremendamente explícita ante los ojos de sus lectores un imaginario muy vivo, repleto de fabulosas irrealidades, muchas veces desgarradoras e incomprensibles, que cobran realidad gracias a su particular magia.
Saramago nos deja un buen número de novelas irrepetibles. No sería justo ni apropiado al espacio de un sólo post entrar en detalle en todas ellas, pero permitidme aún así una breve reseña de algunas de ellas:
- La Caverna, una profunda reflexión sobre nuestro mundo postindustrial, devorador de otros mundos rurales más antiguos que ya no encuentran su sitio en él;
- el Ensayo sobre la Ceguera, en nuestra opinión su mejor obra, desde luego la más directa y desgarradora, en la que confluyen muy diversos géneros como el realismo mágico, el surrealismo, la ciencia-ficción o la novela de terror y en la que se describe el comportamiento de una sociedad ante el ataque de la peor de las enfermedades, aunque por desgracia muy común: la ceguera;
- el Ensayo sobre la Lucidez, informal continuación de la anterior, donde en este caso la enfermedad que ataca a la misma sociedad es otra más benigna, aunque igualmente subversiva y amenazante para el poder dominante: la lucidez.
- Las Intermitencias de la Muerte, una de sus últimas novelas, en la que en este caso es la propia Muerte la que abandona sus labores en el mismo país atemporal y sin nombre que Saramago sometía a sus experimentos; quizás reflejo de un íntimo deseo de sus últimos momentos, pronto se demuestra una situación poco deseable;
- el provocador Evangelio según Jesucristo, causante de una fiera polémica entre detractores y defensores del autor, Vaticano y prohibición en un laico Portugal incluidos, que no es más que un relato sobre la cara más humana de un Jesucristo indefenso ante los designios de su Santo Padre y que no comprende su triste destino;
- La Balsa de Piedra, un delicioso road trip en carromato por los polvorientos caminos de la península, en la que un grupo de personajes forman una dispar comunidad para encontrarse a si mismos y su lugar en el mundo.
Saramago tiene otras muchas novelas. Las hay más densas, más triviales, más profundas, más inalcanzables. Tiene libros de viajes, teatro, poesía, crónicas o colecciones de relatos. Nos deja infinidad de artículos periodísticos y políticos, conferencias, charlas, panfletos, conversaciones, frases. Saramago mantuvo durante su vida una activa forma de pensar directa, reflexiva, atea, social, crítica, profunda, tremendamente lúcida, muchas veces polémica pero sobre todo muy sincera. Y también muy cercana y conectada a su tiempo, pues en sus últimos años mantuvo una conversación continua por medio de su blog, el Cuaderno de Saramago, donde merece la pena pasarse a mirar.
Permitidme que acabe con una de sus sentencias, con la que no podemos estar más de acuerdo y que procuraremos recordad a menudo, extraída de su Cuaderno:
Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que puede no tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar, necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte.
Esta es una magnífica ocasión para que os acerquéis a vuestra librería más cercana y os hagáis con cualquiera de sus libros. Si no sabéis por donde empezar, hacedlo por el que más os llame la atención de nuestra pequeña lista. El resto vendrán detrás sin duda. No puedo imaginar mejor homenaje al maestro. Descanse en paz.



Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: Estimados lectores, lamento volver a vosotros sólo con malas noticias, pero hoy les tengo que dar una que es ciertamente pésima: ha muerto José de Sousa Saramago. Maestro entre escritores, con su estilo absolutamente perso……
No te hacía yo tan saramaguiense, Deivis. Confieso no haber leído ni uno sólo de sus libros. Qué le vamos a hacer. En cuanto acabe con los que tengo en cola (estoy ahora mismo devorándome al noruego Knut Hamsun), me pongo con él…
Entiendo que empiezo por el más mítico, no? El de “ensayo sobre la ceguera”. O hay alguno más ligero? He escuchado narraciones de pequeños pedazos de “El Evangelio según Jesucristo” y me parecía bastante interesting!
Saramago es uno de esos autores con los que me obsesionado y me he visto obligado a leérmelo todo (aunque no he terminado). Seguido, además. Cosa que no recomiendo, al final el estilo que tiene se hace un poco pesado y existe peligro de atracón, creo que es mejor intercalar otros autores en medio. En cualquier caso, es un grande.
De los libros que cito, todos me gustaron mucho. Necesito volver a leer La Caverna, que es de los más famosos y que cuando lo acabé me quedé con la sensación de haberme perdido muchos detalles, que sólo comprendí más tarde recordando fragmentos. Relectura en camino.
Para empezar te recomendaría el Ensayo sobre la Ceguera, sin duda. A mi personalmente es el que más me gustó; me enganchó desde el primer momento. El Evangelio según Jesucristo es muy recomendable. Y es interesante todas las repercusiones que tuvo: Saramago se fue a vivir a Lanzarote a raíz de la polémica en Portugal, a quién acusó de censura. Tengo ganas de hincarle el diente al último, Cain (2009), que tiene también temática bíblica y donde rescata el personaje de Cain como uno de los olvidados injustamente.
Por cierto, una de las ideas que propuso y defendió Saramago fue la de la fusión de España con Portugal. La Balsa de Piedra es una bonita alegoría de esta idea.
Los demás van un poco en la linea del Ensayo sobre la Ceguera.
Acabo de toparme con el discurso de aceptación de su premio Nobel de literatura. Es una lectura interesante para comprender su obra.
Por segunda vez en mi corta vida entro en vuestra web, chavales! Y ahora hasta os voy a dejar un comentario!
Veo que tenéis un gran sentido del buen hacer dedicando una sección a Saramago. Yo, por mi parte, me enteré de su muerte hace un par de días -un poco tarde, sí, ya me conocéis-, y no pude menos que lamentarlo profundamente.
Para mí es el mejor nunca, no sólo por su calidad literaria sino por decir verdades como punhos, dejando a cada uno en su sitio, incluso a Dios (por cierto, ya de paso, alguien podría confirmarme que Saramago fue excomulgado?).
Como soy muy sibarita, recomiendo aprender portugués sólo para leer su obra, igual que se recomiendan las películas en v.o. Os dejo un extracto de ‘Caim’, que justamente he estado leyendo estos días y -personalmente- me ha encantado como muestra de llamar las cosas por su nombre:
“Leva contigo o teu único filho, isaac, a quem tanto queres, vai à região do monte mória e oferece-o em sacrifício a mim [..] O lógico, o natural, o simplesmente humano seria que abraão tivesse mandado o senhor à merda, mas não foi assim [..] Quer dizer, além de tão filho da puta como o senhor, abraão era um refinado mentiroso, pronto a enganar qualquer um com a sua língua bífida, que, segundo o dicionário privado do narrador desta história, significa traiçoeira, pérfida, aleivosa, desleal e outras lindezas semlhantes.”
fe de erratas!
donde pone Para mí es el mejor nunca,, entenderéis que quería decir algo así como Para mí es el mejor escritor que nunca ha habido (o algo así)
a pasarlo bien!
Chustas !!!!
menuda sorpresa y placer que nos leas y que encima nos comentes
Gracias por el extracto, jajaja, se me parece al Evangelio de Jesucristo pero escrito ya más mayor, con menos pelos en la lengua
Tengo muchas ganas de hincarle el diente a Caim. Si alguno de los lectores quiere hacerle la pelota a un bloggerrrrr, ya sabe que regalarme!!!
Respondiendo a tu pregunta: parece que a Saramago le excomulgaron en su día (aunque no se declaraba cristiano), pero resulta que le acaban de excomulgar a título póstumo !!! Lo cual es, al menos, de un mal gusto de cojones.
“Yo, por mi parte, me enteré de su muerte hace un par de días -un poco tarde, sí, ya me conocéis”
Chus, eres más mítico que las Matutano cinco duros y la Cherry Coke. Juntas.
Imaginad lo poco que tenía que hacer para acordarme de vuestra web, y encima ponerme a escribiros… pff
Pero prometo a partir de ahora hacerlo con más asiduidad. NO así enterarme puntualmente de lo que pasa en el mundo, eso os lo dejo a vosotros para que tengáis algo que contarme y con que sorprenderme.
Un saludo desde Guarujá chavales! (para que os hagáis una idea, Gandía es a Madrid como Guarujá a Sao Paulo)