
Ratatouille, de Brad Bird (2006)
Siguiendo con el ciclo Pixar en Las Malas Artes.
Ayer después de comer fui al cine (cosas de las vacaciones) a ver The Road y salí con la misma sensación de crudeza y “bocamarga” con la que te deja esa pedazo de novela de Cormac McCarthy. Buena adaptación de la que espero prometido post de Jos como agua de mayo (sin ceniza).
Por la noche seguía con esa sensación incómoda materializada en la absorbente música de la pelicula, que no me quitaba de la cabeza. Y como parece que el prometido fin del mundo de libro y film puede esperar, o al menos no ocurrirá esta semana y jamás de 9 a 18h, decidí que al menos por un día era posible desconectar y hacer como si no ocurriera nada o como si esa novela no nos apuntara a todos con el dedo, hipnotizándonos con él, y posteriormente desplazando ese dedo (y a nuestra mirada tras él) para señalarnos la mayor putrefacción, involución y desesperanza posibles. En resumen, que me enrollo: que me quité la música (y el dedo) de la cabeza viendo Ratatouille, postergando el fin del mundo para momentos más soportables y adaptados a la situación, copa y puro en mano a ser posible:
Entretenimiento de primera, comedia más que aceptable este Ratatouille. Nuevamente el mensaje es difuso y la acción bastante predecible, pero el divertimento es de primer orden gracias a sus personajes principales: el ratoncillo Remy y el pimpollo humano (Linguini) que acaba convirtiéndose en su amigo.
En cuanto a los secundarios, los hay mejores y peores: sobresale ese crítico culinario (Anton Ego -¿qué genio pone los nombres a los personajes de Pixar?) al que pone voz Peter O’Toole (con lo que aprovecho para volver a aconsejar ver estos films en versión original), y que en el mejor y más delirante diálogo del film pide al camarero que le ponga de primer plato un poco de perspectiva.
La “chica” del film (Colette) es un personaje menor, algo antipático y roñoso. No nos creemos su relación con el protagonista. Del chef originario del restaurante lo que más nos gusta es, nuevamente, el nombre: Gusteau. En cuanto a Skinner, el nuevo chef y archienemigo de Linguini, nos invade un déjà vu de que ya hemos visto personajes parecidos en mil películas de dibujos, el típico enemigo del protagonista siempre condenado a salir perdiendo. En cuanto a la colonia de ratas, funciona excelentemente como contrapunto cómico a Remy y sus ansias de renunciar a su naturaleza de roedor comebasura.
En resumen, si bien me parece por debajo de otros films de Pixar, se agradece la idea de hacer una comedia de trompazos al más puro estilo slapstick entre fogones. Es agradable y divertida, y permite desconectar de The Road y su prometido fin de ciclo. Por lo menos hasta que llegue su post.
Hablado de fines de ciclos: menos dos para acabar este ciclo Pixar. Wall-E, Up y fin.


Información Bitacoras.com…
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Me surge una duda leyendo tus criticas… Sugieres a la gente sobre ver las pelis en VO porque les doblan grandes actores…..pero eso no deja de ser engañoso porque un gran actor no tiene porque doblar bien no? En Toy Story dijiste que era mejor oir a Tom Hank y Tim Allen que a los que le doblan en español y no estoy de acuerdo, porque los dos actores de doblaje en España se dedican a eso y no tienen porque hacerlo peor que los dos americanos no?
Blaaaaack Doooooooggg
Hablo sin conocimiento de causa, lo que viene siendo la divisa y leit-motif de esta web.
“Las Malas Artes: que la realidad no te arruine un buen post”.
Quiere eso decir que NO he visto ninguna de estas películas en castellano (vale, sí, algún trozo) pero me permito decir que son mejores en inglés.
Comprendo tu confusión, por lo que te remito a nuestro particular ideario para que puedas limpiar tu conciencia.
Ya en serio:
Está claro que es discutible. ¿Original o doblada? Prefiero original, y no tengo dudas en lo que a cine de actores se refiere: siempre original. En el cine de animación, con actores creados por ordenador, sí que es más subjetivo: ¿actor famosete en EEUU o profesional español del doblaje? Pues quizá dependa, pero personalmente prefiero ver películas como Ratatouille con el vozarrón de Peter O’Toole como Anton Ego, Cars con la voz de Paul Newman y Los Increíbles con Samuel L. Jackson en el papel del amigo del protagonista. Los reconozco, y me hacen gracia. Y lo hacen muy bien.
Pero los dobladores españoles pueden hacerlo igualmente bien. No hay duda. Se podría salir con el tema del respeto a la integridad de la obra original diciendo que las voces de la versión americana son escogidas por el autor, en este caso los animadores de Pixar, pero me parece muy idealista: Woody no es Tom Hanks porque Tom Hanks doble bien: Woody es Tom Hanks porque Tom Hanks es Tom Hanks, y no es coincidencia que su nombre figure en el cartel de la peli.
De todas formas, puedo admitir que se meta con calzador a un famoso americano. Lo que no me gusta es que se meta con calzador a un famoso español por estar presuntamente relacionado con la “temática” de la peli, véase Nani Roma en Cars. Y creo que nadie ha olvidado el doblaje de Escuela de Rock….
Para gustos, colores: a mí me gustan en inglés. Además, dado que se curran el movimiento de los labios para que se sincronice con la voz….