
Nonesuch – 2009
6,5/10
Sabemos que llegamos con unos meses de retraso a esta crítica, pero es que seguimos consternados. ¿Hemos perdido a Wilco para siempre? Ahí les dejamos la pregunta, queridos lectores. En la redacción estamos decepcionados con la última entrega de los de Tweedy. Parece que “Sky Blue Sky” ha marcado un antes y un después en la carrera de Wilco…
Pero volvamos atrás por un momento…
En el hypeadísimo pero aún así recomendable documental de 2002 “I am trying to break your heart”, la banda nos mostraba el proceso compostivo que les llevó a crear una de las piezas clave del rock en lo que llevamos de milenio: el fabuloso “Yankee Hotel Foxtrot”. De manera abiertamente morbosa se nos enseñaban las rencillas entre los que entonces eran los dos cerebros del grupo: Jeff Tweedy y Jay Bennett y, aunque entonces nos pareció un poco sonrojante y poco creíble el intento de imitación del “Let it be” (filmando piques de patio de colegio entre JT y JB sobre como mezclar la introducción de “Heavy Metal Drummer”), hoy revisitamos la película con otros ojos.
Suponemos que conocen la historia, pero como nos encanta hablar, escribir y hacernos los entendidos, se la resumiremos: Jeff y Jay forman un dúo compositivo, en el que, supuestamente el primero pone las canciones y el segundo la experimentación instrumental que las hace (más) grandes. A Jeff parece que no le gusta el peso que va cogiendo Mr. Bennett en el grupo y acaba echándole del grupo. Delirios, celos y acusaciones delante de la cámara, pero al final, Jay sale de la banda por la puerta de atrás, mientras el mundo coloca a sus ex-compañeros la corona de reyes del rock gracias al álbum que él ayudó a crear. Vaya palo, Jay.
“A lot of times when you’re playing, if you don’t have any kind of sonic landscape behind you, everything kind of turns into a folk song” decía el bueno de Jay en la película. Pero como les adelantábamos, no nos llegó a convencer del todo aquella historia. Quedaba demasiado bien en la pantalla. Además, ninguno de los discos que sacó Bennett tras salir de Wilco demostraban la irrefrenable inquietud experimentadora que se le presuponía.
Como sabrán, Jay Bennett murió en Mayo de este año, poco antes de que llegara a las tiendas el disco que hoy nos ocupa, rodeado de morbosidad de culebrón: días antes de su muerte demandó a Tweedy por impago de derechos de imagen en el citado documental y royalties de las canciones que había ayudado a componer. Todo, al parecer, con el fin de conseguir dinero para una necesaria operación de cadera que no podía pagarse. Una cadera que hizo que una noche se pasara con los calmantes.
Y aquí en la redacción, estamos empezando a pensar que nos equivocamos al no creernos lo que veíamos en aquel documental. Que Jay Bennett era parte fundamental del engranaje de Wilco.
Si “Sky Blue Sky” ya nos pareció un paso atrás (salvando el gran “Impossible Germany”), ¿qué les podemos decir de este disco? Ya lo han leído por ahí, seguro. “Wilco vuelve a sus raíces“. “El sexteto finalmente se siente cómodo consigo mismo“. “Consolidan su estilo con una coherente declaración de identidad“. ¿Se lo traducimos? La palabra es “coñazo”, queridos lectores. Coñazo y autocomplacencia.
Eso sí, siempre hablando en el contexto de lo que son y han sido Wilco. Si otro grupo hubiera grabado este disco, tal vez estaríamos hablando de un álbum notable (o incluso de lo mejor del año… si no me creen, esperen a ver en cuántas listas aparece el Wilco – The Album), pero al igual que las madres no exigen lo mismo a los hijos con sobresalientes que a los hijos con suspenso en matemáticas, nosotros no nos conformamos con este disco. Le quitaríamos la paga a Tweedy y le castigaríamos sin salir.
El primer single del disco, “You and I” es una de esas baladas bonitas “marca de la casa”: los coros de Feist dan en el clavo, haciendo de la canción una amateur declaración de amor de coche bajo la lluvia… convirtiéndola en extrañamente cercana. Lo que pasa es que es tan simplona, que a la tercera escucha empieza a dar algo de repulsión. Preferimos con mucho “One Wing”, en la que retomamos la vieja fórmula Wilco de intensidad sobre un clásico verse-chorus-verse en cuyo preámbulo nos dejamos llevar por la estupenda (como siempre) batería de Glens Kotche.
Y hablando de los músicos… ¿qué pasa con Nels Cline? El que nos maravillaba en directo, aquel del que decíamos que era uno de los mejores guitarristas del mundo… Normal, porque ya se sabe, viene del jazz. Sí, sí, del jazzzzz. Juro que le he visto incendiar conciertos con esos golpes secos tan característicos de su forma de tocar, pero coño… ¿Qué le pasa a su garra? ¿Y qué es eso de clavar dos solos iguales en dos canciones del mismo disco? Comparen ustedes los momentos centrales de Deeper Down y Solitaire y sabrán de qué les hablamos.
Les retamos, ya puestos, a recordar Solitaire durante más de 30 segundos. Si lo consiguen, no hay duda: este disco es para ustedes.
Lo de Black Bull Nova es de lo que más rabia nos da. En lo musical, Spiders (Kidsmoke) nos gustaba más y, la letra… decir que no nos convence es un eufemismo. Menos mal que tenemos piezas como Country Disappeared, en la que recuperamos los estribillos con intensidad o You Never Know, que parece obra póstuma de George Harrison. De esta segunda parte del disco, muy setentera, muy Tom Petty, y en ocasiones, muy facilona, destacamos la directa y sincera I’ll Fight, que sí que convence de que Tweedy va a luchar y matar e ir a donde haga falta…
Esperemos que sea por hacer, de nuevo, un disco redondo. Nos lo debe. O le dejamos sin paga.


Por fin lo confieso, no me gusta Wilco.
Lo primero que escuché de ellos fue el monumental Yankee Hotel Foxtrot, y me fascina de principio a fin.
El resto de sus discos, sin excepción, me terminan aburriendo. Y siempre les doy otra oportunidad, porque pienso que unos tíos que hacen YHF, son unos genios, y que me equivoco. Cuando sacaron “Sky Blue Sky” y escuché los 3 primeros minutos de “Impossible Germany” pensé que me había equivocado, que Wilco me gusta, que es la banda mejor banda folk/rock de los últimos 10 años, y que es normal que la crítica les alabe. Pero el final de esta canción hace que la pereza por este grupo se vuelva a apoderar de mí. El resto del álbum, una sucesión de melodías que no me dicen nada, y solos de guitarra coñazo hacen que ya no pueda más.
Así que voy a fiarme de tu crítica. Ya no quiero darles más oportunidades. Han hecho YHF ¿y?.Después de “Sky Blue Sky” la madre de Jeff debió tomar cartas en el asunto y dejarle de una vez sin paga.
Grandísima crítica.
pd:The National se confirma como la mejor banda folk/rock del milenio:)
El Summerteeth también es la hostia…
Lo mejor de Impossible Germany son precisamente los tres ÚLTIMOS minutos. ¿A nadie más le recuerdan a los Dire Straits durante esos tres minutos? (qué poco pintan los Dire Straits entre vuestras críticas, por cierto)
Por lo demás he oído el A.M, que psé, psé. El Being There, que tiene temazos, y el Sky Blue Sky, que me gusta más de lo que decís por aquí….
No estamos, pues, de acuerdo. Espero que Nadine venga a poner coherencia y a decir verdades como puños, como acostumbra
Coincido en lo de los 3 últimos minutos. Eso sí, de no ser por lo que viene antes… na de na.
Iker, has escuchado demasiadas veces la versión en directo de Sultans of Swing… lo de los solos con 2 guitarras harmonizando no es exclusivo de Dire Straits
Lo del Sky Blue Sky es subjetivo, supongo, pero por ejemplo, en ese disco a mucha gente le gustaba el “What Light”. A mi me dan ganas de matar a la 18ª vez que el tío dice “There’s a Light”
Cierto lo del There’s a Light…no me imagino matando a Tweedy como tú porque me recuerda demasiado a Manu teleco, y el aprecio es el aprecio.
No es que haya oído demasiado el live de Sultans of Swing…se podría decir más bien que me he pasado la vida oyendo el live de Sultans of Swing, una vez al mes como mínimo desde 1991. No tengo ni puta idea de tocar una guitarra pero te puedo hacer los 4 minutos y 37 segundos de tirutí tirurí con la boca de memoria. Y sin saber qué son dos guitarras harmonizando….
…se siguen pareciendo a los Dire Straits. Y a todos los demás que quieras, pero a los Dire Straits también
He dicho
Por fin he oído este disco….Ya sabes, en CD todo llega más tarde, uno tarda más en desperezarse y escucharlo…
…y me ha gustado. No es que estos tíos tengan dos discos de la hostia (Summerteeth y YHF) y el resto sean peores….creo que es que los otros son “otra cosa”. Más lenta, más aburrida, sin arreglos de esos guays que dices….pero no mucho peor. Simplemente diferente. Magnitudes diferentes…¿Qué es mejor: Con Faldas y a lo Loco o Aterriza como Puedas?
Magnitudes diferentes.
.. Por otra parte, no entiendo el razonamiento de que desde que no está el Bennett todo es una caca porque desde Sky Blue Sky la cosa se ha vuelto muy aburrida: no lo pillo porque entre el YHF y el Sky Blue Sky hicieron otro disco que se llama A Ghost is Born…
…Disco que no he oído.¿Qué tal es?
Quinta oída del disco
Rectifico. Efectivamente, es MUCHO peor que YHF y Summerteeth.
…pero sigue sin disgustarme del todo. Salvo Country Disappeared, You and I a ratos y Solitaire, claro.
Respondido aquí.
A mi el disco me parece muy bueno , en todos los discos de Wilco existen buenos y flojos temas incluido el famoso YHF , todo queda a gusto personal pero estar como loras repitiendo lo bueno del Yankke y poner a parir sus dos ultimos discos me parece una moda de borregos , de ser Jeff ponia en vez de camello poss un borreguito jajaja . Adios .
Neil, menos mal que llega alguien con criterio a esta web de adoradores de Wilco. Que si el YHF, que si el Yankee, que si las guitarras, que si el minimalismo … beeeeeee.
Si en realidad todos los discos un truño !!!!